5 de agosto de 2008

He hecho una locura (parte II)

Me he visto con la obligación de dar una respuesta en relación a la experiencia que os conté hace un par de semanas y que titulaba “He hecho una locura”. Muchos de vosotros contestasteis el correo que envié pidiendo que os contara el final de la historia. Pues bien, no conozco ese final, pero sí debo confesar que he tenido un sentimiento un tanto agridulce al llegar al mismo lugar del encuentro y ver que hoy ese señor no estaba. He dado varias vueltas por el sótano pero no había rastro de ese hombre. A partir de aquí todas las respuestas se transforman en preguntas: ¿Habrá obedecido la palabra que le di o ni siquiera se acordó de lo que le dije después de ese día? ¿Habrá leído algo del evangelio que recibió o lo habrá usado para llenar una papelera más de la ciudad? Pienso que tal vez estuvo esperando y se fue antes, o tal vez nunca volvió a aquel lugar. He aquí un cristiano teniendo que soportar una vez más un gran saco de interrogantes a sus espaldas y la clara evidencia de que el conocer al Omnisciente no nos libra de nuestra omnipresente ignorancia. Algunos pueden pensar que efectivamente hice una locura, pero no cuando entregué un evangelio a ese hombre sino cuando creí que el pensamiento que me guió a hacerlo venía de Dios. Realmente es un tema espinoso porque las cosas de la mente no son tan elementales como parecen y suelen traer mucha confusión, pero haremos bien en contrastar los pensamientos que recibimos en nuestra mente con las Escrituras discerniendo el carácter profundo de Dios. En primer lugar he de decir que ciertamente Satanás conoce la Biblia mucho mejor que cualquiera de nosotros (Mat.4, Luc.4) aun así su conducta jamás será la de obedecerla, y es aquí es dónde se muestra la gran diferencia del conocimiento entre el cristiano y su Adversario. Se trata de un conflicto del uso del conocimiento, sus fines y finalidades. La actitud del cristiano frente a la palabra de Dios no es sólo la de conocerla íntegramente sino la de obedecerla con integridad. Y por más que analizo el pensamiento que tuve aquél día sólo veo una frase: “pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo y me seréis testigos […] hasta lo último de la tierra” (Hch. 1:8). Lo último que nos pediría Satanás sería que fuéramos a esparcir el evangelio de Jesús por doquier. Incluso eso sería también lo último que yo mismo pediría desde mi condición natural. Habiendo considerado esto, si hay alguien que impulsa a hacer este acto ¿de quién puede tratarse? Puede que algunos cuando hayan leído que no he encontrado a ese hombre habrán pensado: “Ves como la voz que escuchabas no era la de Dios…” (Por cierto, y este pensamiento ¿de dónde viene?); otros, los que oraban tal vez, puede que se hayan desanimado al no ver una respuesta más satisfactoria que la ausencia, pero lo cierto es que no podemos basar nuestra fe en los resultados que esperamos tengan nuestras acciones, porque también aquellos que iban a Emaús (Lucas 24) esperaban que el Mesías que conocieron reinara en esa época y sin embargo fue crucificado. Por mi parte, seguiré fijándome en ese lugar del metro la próxima vez que pase por allá y quiera Dios que tal vez, en una próxima ocasión, vuelva a escribiros acerca de esta locura.
Con amor,
Dani
Venga Tu Reino

Foto: mimesi

He hecho una locura

7 comentarios:

Gusmar Sosa dijo...

Interesante y reflexiva esta continuación que bueno que la postearas. Saludos.

Gusmar Sosa dijo...

Hola Patty de nuevo, Mira como he visto que tienes un vinculo con Jenny del blogs Son nuevos Tiempos, podrías comentarle que llevo días intentando dejar un comentario en sus post y no me da entrada a la pag de comentarios, no sé si solo me ocurre a mí o es que tiene problemas con eso, o deshabilitó la entrada de comentarios, lo comento porque una vez yo deshabilité los comentarios en mi blogs por accidente. Saludos.(y te lo digo a tí para que se lo digas a ella porque no tengo su msg ni ningún otro medio para comunicarme con ella).

Isa dijo...

Mi querida Paty, he andado por muchos lados y de nuevo a tu blog, y ojalá todos seamos siempre locos por Cristo y hagamos las locuras de obedecerle ¡benditas locuras!, je,je, y entiendo muy bien lo que es que "el Espíritu te hable".
Estoy leyendo que Gusmar no puede poner comentario en el blog de Jenny, y a mi me sucede lo mismo, podrías decirle, please?
Saludos mi linda peruana y adelante siempre en Él.

Jenny dijo...

Gusmar, Isa!!! Patty me aviso!!! estoy probando y ami si me funciona, a ver i lovuelven a intentar
Un gran abrazo!!!

Brisa Nocturna. dijo...

Bueno,lo ideal hubiera sido volver a encontrar al hombre,pero al menos se llevo algo de la palabra de esperanza y amor.Solo queda esperar que la haya bebido y comido para hallar la salvacion en Dios.

Muchos saludos Patty.

Jóse dijo...

Como dicen los norteamericanos: "Dios actúa por senderos misteriosos". Habrá sido una locura, pero locura como la de la Cruz. Quiera Dios que esa vida esté caminando ahora con el Mesías.

¡Shalom!

Patricia Fiorella dijo...

Gracias a cada uno de ustedes por pasar por aquí hermanos míos aprecio su opinión y si pues al ver esta segunda parte como que sentimos oh que paso como decía Brisa lo ideal hubiera sido que lo encuentre... y es que quizá lo que sintio Daniel tmb al no encontrar a este hombre, pero saben mientras sigamos en este caminar no hay porque desanimarnos y creer que todo esta perdido...Dios tiene grandes sorpresas sólo nos queda esperar, así que no se pierdan la tercera parte un fuerte abrazo