19 de mayo de 2010
Quien lo cura el Corazón
28 de abril de 2010
Cosas que mi ojo no vio
Hace semanas, algunos jóvenes vimos la necesidad que hay en la calle y la cantidad de ropa inútil que acumulamos en nuestras casas, de esta manera decidimos hacer una recogida de prendas para repartirlas desde nuestro local el sábado 10 de abril. Una acción que jamás habíamos hecho pero que en ningún caso llevamos a cabo únicamente por una motivación social sino buscando un claro despertar espiritual en todos nosotros. Nuestro deseo es que la iglesia salga de sus cuatro paredes y se enfrente a situaciones que escapan a su control para que de esta manera muchas de las oraciones vuelvan a surgir de una necesidad y dependencia auténticas en Dios.
Cuando llegó el día indicado, personas de la calle de diferente procedencia se acercaron a nuestro local para recibir aquello que se les daba de gracia junto con un café y pastas. Algunos se quedaron y otros tomaron de los nuevos testamentos y evangelios para leer.
Hoy por la mañana, como de costumbre algunos hemos abierto la persiana otra vez para hacer lo mismo de cada sábado: interceder, desayunar y exponer la palabra de Dios a personas que quieran escucharla.
En la hora de la oración, cuando aún estábamos dos personas solamente, cuatro individuos se acercaron al lugar preguntando si aún se repartía ropa. Les respondimos que no, porque lo íbamos a hacer sólo una vez al mes, pero añadimos que si querían podían pasar y desayunar con nosotros. Accedieron agradecidos.
Mientras preparábamos el desayuno uno me dijo: “esto que hacéis está muy bien y lo de repartir ropa también, pero nos gustaría que nos dierais además palabra de Dios”. Al oír esto casi se me cae el café.
Seguidamente nos sentamos. Mi compañero tuvo que marchar y yo dije pera mis adentros: “Señor, ayúdame”. Allí estaba, tomando mi café acompañado de cuatro desconocidos que no se conformaban con cruasanes. Pero el Señor se hizo con la reunión y me guió en toda palabra para explicarles lo necesario acerca del evangelio.
Vi como se maravillaban y mientras tanto yo me gozaba también adorando a Dios para mis adentros. Pero la cosa no terminó aquí.
Después de unos tres cuartos de hora conversando acerca de Dios y de Jesucristo e indagando en las Escrituras, veo que alguien se acerca a la puerta del local ¡Un grupo de africanos! Los recibí y preguntaron también por ropa ¡bendito problema!
Les dije lo mismo que a los demás: “Hoy no puedo ofreceros ropa, pero si queréis podéis entrar para desayunar con nosotros”. También les comenté que leíamos la Biblia, aunque por lo bajini por si a caso…
Tuvimos que cambiarnos de lugar porque no cabíamos todos en esa mesa y nos pusimos en otras dos. De repente fui a buscar el desayuno para trasladarlo de un lugar a otro cuando la mujer que estaba allí me dijo: “espera, ya lo hago yo, tú ves para allá y habla”. Obedecí a sus palabras agradecido por su ofrecimiento.
Me senté y por el momento cerré la Biblia para no parecer que quería captarlos ya con un sermón. Para romper el hielo comencé a preguntarles por el fútbol y cuáles eran sus equipos preferidos. Después de unos minutos debatiendo sobre cómo iba la Liga y la Champions uno de los africanos, que con dificultad hablaba español, comenzó a intentar decirme algo. Automáticamente le pedí a uno de sus amigos que me tradujera sus palabras y lo hizo: “dice que no tenemos mucho tiempo y que de fútbol siempre podemos hablar en la calle. Quiere que nos hables de Dios”.
En ese momento ya no sabía si arrodillarme encima de la mesa o directamente ponerme a saltar. Finalmente opté por algo moderado y bendije a Dios de forma silenciosa mientras volvía a buscar Juan 3:16 para comenzar a exponer el evangelio de nuevo. Al terminar, todos salieron gozosos y agradecidos por todo lo que recibieron y yo también con ellos al ver que, efectivamente, cosas que nuestros ojos no vieron son las que ha preparado Dios también en este tiempo para aquellos que le aman.
Dani Pujol
12 de abril de 2010
Repitiendo Una Lección
9 de abril de 2010
Cual es tu deber más importante???
25 de marzo de 2010
NO ES CASUALIDAD
Ustedes creen que Dios se puede equivocar?, y si no se equivoca, entonces porque nosotros lo hacemos parecer así.
Bueno en este ejemplo podemos ver el relato del regreso de los setenta. Hay algo que resalta el evangelista en este texto y es que “en aquella misma hora él se regocijó mucho en el Espíritu Santo”, de quien está hablando este texto, quien es aquel que se regocijó, pues sin duda que Jesús, por ver a este ministerio caminando y a sus discípulos siendo usados por Dios, sin duda alguna es algo que a un ministerio animaría mucho. Cuando vemos que un ministerio avanza y todos se contagian de esa esperanza, ímpetu y entrega sobre todo entrega hacia Dios veremos cosas como estas y seguro que más de uno estará alegre.
Que observamos en este segundo caso, que los mismos discípulos que en algún momento le dieron alegrías ahora le provocaron profundas desilusiones, Jesús bajaba del monde de la transfiguración él encontró a sus discípulos enredados en una discusión con los fariseos acerca de la manera de sanar a un muchacho epiléptico.
Juan 17:6 “He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; TUYOS ERAN, y me los diste, y han guardado tu palabra”
Cuantas veces hemos estado en esta posición tan igual al alma de este perezoso, que dura y fuerte la palabra pero es verdad, ya dejemos de apoyarnos en nuestras fuerzas para lograr cosas en Dios, así en vez de avanzar daremos pasos en retroceso. Cuantas veces has prometido algo que creías poder hacer y no lo has hecho, cuantas veces le dices sí a Dios y terminas haciendo lo contrario, eres igual al alma de este perezoso y por lo tanto dando testimonio a los demás como si Dios se hubiera equivocado al llamarte. Ten en claro Dios no se equivocó al llamarte y si él te pone en algún sitio donde servirle es para enseñarte algo y una cosa primordial que él quiere que aprendas es a depender en todo y poner de tu parte.
Ej. Si yo quiero dar el 100% a Dios y tengo que ir a limpiar la iglesia un domingo en la mañana eso implica que un día antes me acostaré a una hora adecuada para estar con mi cuerpo bien descansado y al día siguiente no tener problemas en levantarme, si lo sé hay cosas que salen de improviso, pero si tengo la oportunidad de dar el 100% de mí a Dios porque no lo hago?, el decir: "bueno me acuesto a las 11pm igual pongo el despertador, además soy responsable, tomo taxi igual llego".. Ok cumpliste llegaste estuviste allí puntual y todo pero diste ese 100%?? que pudiste haber dado? O simplemente un 25% con más desgano que ganas que contagió a otros hermanos?. Este es un ejemplo simple cotidiano de que mientras dependas en tus fuerzas no podrás servir como realmente Dios se lo merece.
Hay algo que quiero remarcar antes de terminar se acuerdan del segundo ejemplo que mencionaba cuando los discípulos de Jesús no pudieron sanar aquel muchacho. Casi al final de la historia Marcos 9:28-29 “Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera? Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con ORACIÓN Y AYUNO.
Estas dos palabras oración y ayuno que demuestra? Cuando tu haces esto?, esto es casi sinónimo de dependencia, ellos nos pudieron hacer nada porque su dependencia no estuvo en Dios sino en sus fuerzas, seguro que más de uno que vio a los discípulos dijo: "¿y estos son seguidores de Dios?" "Si ni siquiera pueden sanar un enfermo",
10 de marzo de 2010
Busco, busco, Que buscas?
Yo necesito un trabajo, entonces busco
Necesito terminar una tarea, entonces busco
Necesito llegar a una dirección, entonces busco.
Salmos 34 -La Protección divinaSalmo de David
1 Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca. 2 En Jehová se gloriará mi alma; Lo oirán los mansos, y se alegrarán. 3 Engrandeced a Jehová conmigo, Y exaltemos a una su nombre. 4 Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores. 5 Los que miraron a él fueron alumbrados, Y sus rostros no fueron avergonzados. 6 Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias.
24 de febrero de 2010
La verdadera oración
15 de febrero de 2010
La Ayuda del Epi
Hombre duro, fuerte que hasta a veces inspiraba miedo y respeto, pero hombre que por dentro tendría un corazón tan noble que dejaría huella en cada pueblo aledaño de Chachapoyas, hombre que se capacitaba constantemente y que se desvivía por enseñar y a cada uno de sus alumnos de cada pueblito y ayudar a esas familias y hasta de su natal Olto. Pueblo que no ha pasado por alto el servicio de este siervo de Dios que entrego su vida ya en su vejez pero que sin duda fue el más ferviente instrumento en manos de Dios y pude ser testigo de eso.
11 de enero de 2010
7 de enero de 2010
for another day
28 de diciembre de 2009
Ignorado o no valorado
Quiero empezar este escrito planteando cosas que en algún momento pasaron por mi cabeza, y no sé si tal vez también por la tuya y quizá te sientas identificado al leer las siguientes líneas.Alguna vez haz sentido en tu día día estas palabras con las que titulo este escrito, es decir ignorado o no valorado por alguien, tal vez tu respuesta inmediata sea, si patty eso nos pasa a todos y es continuo, y es verdad eso nos pasa hasta se podría decir a cada instante de nuestras vidas, cuando alguien no te saludo, o cuando el maestro olvido revisar la tarea que hiciste etc etc.
Sin embargo el planteamiento de las palabras va mucho más allá, haciendo más sencilla la explicación si, pasa a diario y a diario lidias con eso y tal vez no te afecte el ser ignorado un par de veces por personas que no te conocen y que no saben a cabalidad como eres tú, por poner un ejemplo simple, a veces me ha pasado que algún conocido del trabajo no me saluda y para mí no es el fin del mundo, ya que siento el respaldo de otras personas que me aman y me consideran y un saludo más o menos no afecta mi día.
Pero qué pasaría si para otro tipo de actividades o ocasiones, aquellas personas a las cuales amas, conoces, te conocen y tu admiras, simplemente se hacen a la vista gorda y se olvidan de ti por completo, puede ser el día de tu cumpleaños, el día que quisiste compartir algo, o alguna actividad en la cual tú quisiste participar y fuiste la ultima en enterarte o te enteraste por terceros, o simplemente cuando quisiste sólo un abrazo.
Alguna vez te has sentido ignorado de esa manera, en que se olvidaron por completo de ti, y esta vez que sentiste, sin duda alguna esta es otra posición distinta al ejemplo anterior que te di. Y sí eso duele, eso lastima, eso influye, eso sí daña, porque ya no se trata de un desconocido o alguien del montón, sino que ahora se trata de alguien o grupo de personas que te conocen, saben de ti y que tú conoces y amas.
Sabes y que no te sorprenda, esto también pasa en el caminar cristiano, porque tenemos que reconocer que somos vulnerables e imperfectos y tendemos a caer en eso, algunas veces dañamos con nuestras actitudes, como también salimos dañados con las actitudes de otros, es una realidad y no se puede negar, mientras sigamos en este camino.
Pero este escrito más que nada es para decirte a ti que tal vez puedas estar pasando por esto y te sientas solo, totalmente ignorado y que nadie puede entenderte pues quiero dejarte con algo que puede resultar reconfortante para nosotros los olvidados en algún momento.
“Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá” Salmo 27:10
El salmista tenia la seguridad de que aún aquellas personas más cercanas a él, como lo es un padre y una madre lo dejaran, Dios nunca lo dejaría, porque Dios, no olvida esos días especiales, Dios no olvida cuando quiere que hagas algo, Dios está dispuesto a escucharte las veces que tú quieras hablar con él, y es el único que puede entender a cabalidad lo que es el rechazo, porque lo sufrió en carne propia al ser negado tres veces por uno de sus discípulos.
“Y Pedro dijo: Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó. Entonces vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que la había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.” Lucas 22:60-61
22 de diciembre de 2009
He Never Sleeps
Don Moen
21 de diciembre de 2009
Mi pez ¿el de piscis?
Daniel Pujol es periodista y responsable en varios ministerios juveniles en Barcelona
19 de noviembre de 2009
La razón no tiene razón
Meditaba hace un tiempo sobre una parte crucial en la historia de Moises y lo redactaba en un cuaderno que abrí hoy y paso a compartirles, cuantos de ustedes recuerdan aquel pasaje biblico que habla cuando Moisés recibe ordenes de Dios quien le dice: "Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos". Números 13:2Bueno fue exactamente lo mismo lo que ocurrio con estos espías, ellos no entendieron la naturaleza de su misión, ellos creyeron erradamente que Dios les habia dado autoridad para decidir si la misión era factible o no. Y este error le costó a una generación entera la entrada al lugar reservado para ellos.
"Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros". Números 13:31
Finalmente cuanto nos cuesta aceptar que nuestra vida espiritual en nuestro caminar con Cristo estamos siendo llevados por él, y Dios no es un Dios de razonamientos humanos, los argumentos lógicos para el hombre son un estorbo para Dios, el se ríe de la lógica si para nosotros 2 + 2 es 4 para el puede ser mil o cero, él no hace las cosas como nosotros la haríamos. Aclaro que no hay nada de malo en razonar las cosas, pero a la hora de seguirle a él no deben ser nuestros argumetos ni nuestra razón los que nos guien, sino de una vez por todas dejemos que nuestra razón no tenga razón y sigamos la propuesta de aquel que sabe que es lo mejor.
4 de noviembre de 2009
El tiempo no todo lo cura
Los domingos por la mañana ensayamos aquello que debiéramos ser entre semana y de lunes a sábado soñamos en repetir lo que un día fuimos. ¿Acabaremos diciendo como nuestros padres los tiempos pasados fueron mejores? ¿Vamos a cambiar la esperanza de la gloria futura por la nostalgia de una emoción pasada?
Tanto si somos niños, como jóvenes, como grandes o mayores ¡vamos! Porque nada hay más importante en esta vida que conocer al que nos la dio.
Dani Pujol
Venga Tu Reino