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24 de febrero de 2010

La verdadera oración


Quizás pienses que tu oración pueda ser mas tímida que elevada, no te desanimes pues allí es donde comienza la oración, siendo un anhelo, un súplica sincera, es como gente común mirando asombrados el monte Everest, nada de apariencias falsas nada de jactancias nada de posiciones asumidas, sólo oración, oración endeble pero al fin, no cometas la tentación de posponer la oración hasta que sepas como orar. Jesùs respondió la oración de un hombre que no tuvo canto ni cántico pero que fue la expresión más sincera de la necesidad y dolor..ML

22 de diciembre de 2009

He Never Sleeps

When you've prayed every prayer that you know how to pray.
Just remember the Lord will hear and the answer is on it's way.
Our God is able.
He is mighty.
He is faithful.
And He never sleeps, He never slumbers.
He never tires of hearing our prayer.
When we are weak He becomes stronger.
So rest in His love and cast all of your cares on Him.
Do you feel that the Lord has forgotten your need.
Just remember that God is always working in ways you cannot see.
Our God is able.
He is mighty.
He is faithful.


Don Moen

31 de octubre de 2008

La Psicología Pregunta

Promediaban ya las doce del día y aquella mirada penetrante y segura de su propia capacidad y experiencia interrogaba, "Entonces según lo que me comenta y como convives con jóvenes y tratas con ellos, tú debes saber entonces cual es el problema de la juventud actualmente, podrías responder a eso, según tú cual es el gran problema que conlleva a los demás problemas..."

Woo pregunta dificil no? pensé y es que claro que es difícil, pero no imposible de responder para un Dios tan grande que lo conoce todo.

Tal vez en mi capacidad humana hubiera entrado en un montón de rodeos tratando de decifrar algo, pero sólo hubieran quedado en vagas ideas....Pero aún en esas cosas sientes que Él es fiel, y aquella luz que tenemos el privilegio de llevar en nosotros respondió.

IDENTIDAD el problema es de identidad y es que el jóven siempre esta buscando conciente o inconcientemente alguien a quien seguir, alguien a quien admirar y es ahí donde radica el problema ya que aquella imagen o persona a quien sigue no siempre tiene algo bueno que admirar. Por eso siempre se dan las presiones del grupo por seguir a alguien y si no estas en algo simplemente eres un tonto. Es por eso las denominadas barras bravas que infunden violencia, Es por eso la chica más popular de la escuela, Es por eso el cantante de música Rock, Es por eso el aferrarse a una persona para amar y los suicidios, etc etc.

Juan 12:35 Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va.

Bien respondió la Psicóloga atenta a cada palabra, buscando ella también respuestas, la expresión de su rostro lo decía todo, aquella seguridad en si misma del principio se había desvanecido, y la siguiente pregunta era más que notoria. Entonces si el problema es de identidad cual sería la solución si no hay nadie que pueda reunir esos requisitos. La respuesta fue tajante no había vuelta que darle.

Si hay alguien que reune todos los requisitos para ser seguido y ese es Jesús él camino sobre esta tierra pero no se contamino con las cosas de este mundo, él también fue jóven pero su identidad no estaba centrada en personas sino en su Padre, Él no siguió las corrientes ni las presiones del grupo, el decidió ir muchas veces contra corriente y lo hizo para que ahora nosotros podamos seguir sus pisadas y saber que no estamos sólos para afrontarlas.

Juan 12:46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.

P.F.V.U.


Foto: mi site

5 de agosto de 2008

He hecho una locura (parte II)

Me he visto con la obligación de dar una respuesta en relación a la experiencia que os conté hace un par de semanas y que titulaba “He hecho una locura”. Muchos de vosotros contestasteis el correo que envié pidiendo que os contara el final de la historia. Pues bien, no conozco ese final, pero sí debo confesar que he tenido un sentimiento un tanto agridulce al llegar al mismo lugar del encuentro y ver que hoy ese señor no estaba. He dado varias vueltas por el sótano pero no había rastro de ese hombre. A partir de aquí todas las respuestas se transforman en preguntas: ¿Habrá obedecido la palabra que le di o ni siquiera se acordó de lo que le dije después de ese día? ¿Habrá leído algo del evangelio que recibió o lo habrá usado para llenar una papelera más de la ciudad? Pienso que tal vez estuvo esperando y se fue antes, o tal vez nunca volvió a aquel lugar. He aquí un cristiano teniendo que soportar una vez más un gran saco de interrogantes a sus espaldas y la clara evidencia de que el conocer al Omnisciente no nos libra de nuestra omnipresente ignorancia. Algunos pueden pensar que efectivamente hice una locura, pero no cuando entregué un evangelio a ese hombre sino cuando creí que el pensamiento que me guió a hacerlo venía de Dios. Realmente es un tema espinoso porque las cosas de la mente no son tan elementales como parecen y suelen traer mucha confusión, pero haremos bien en contrastar los pensamientos que recibimos en nuestra mente con las Escrituras discerniendo el carácter profundo de Dios. En primer lugar he de decir que ciertamente Satanás conoce la Biblia mucho mejor que cualquiera de nosotros (Mat.4, Luc.4) aun así su conducta jamás será la de obedecerla, y es aquí es dónde se muestra la gran diferencia del conocimiento entre el cristiano y su Adversario. Se trata de un conflicto del uso del conocimiento, sus fines y finalidades. La actitud del cristiano frente a la palabra de Dios no es sólo la de conocerla íntegramente sino la de obedecerla con integridad. Y por más que analizo el pensamiento que tuve aquél día sólo veo una frase: “pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo y me seréis testigos […] hasta lo último de la tierra” (Hch. 1:8). Lo último que nos pediría Satanás sería que fuéramos a esparcir el evangelio de Jesús por doquier. Incluso eso sería también lo último que yo mismo pediría desde mi condición natural. Habiendo considerado esto, si hay alguien que impulsa a hacer este acto ¿de quién puede tratarse? Puede que algunos cuando hayan leído que no he encontrado a ese hombre habrán pensado: “Ves como la voz que escuchabas no era la de Dios…” (Por cierto, y este pensamiento ¿de dónde viene?); otros, los que oraban tal vez, puede que se hayan desanimado al no ver una respuesta más satisfactoria que la ausencia, pero lo cierto es que no podemos basar nuestra fe en los resultados que esperamos tengan nuestras acciones, porque también aquellos que iban a Emaús (Lucas 24) esperaban que el Mesías que conocieron reinara en esa época y sin embargo fue crucificado. Por mi parte, seguiré fijándome en ese lugar del metro la próxima vez que pase por allá y quiera Dios que tal vez, en una próxima ocasión, vuelva a escribiros acerca de esta locura.
Con amor,
Dani
Venga Tu Reino

Foto: mimesi

He hecho una locura

16 de febrero de 2008

Como Alcanzar los Sueños de Dios

Escrito por Jesús Adrián Romero
Wednesday, 03 de January de 2007

Hay sueños que provienen del corazón de Dios y hay sueños nuestros. Los sueños nuestros pueden ser alcanzados a través de nuestra capacidad humana, a través de nuestros recursos e influencia. Los sueños de Dios son alcanzados a través del poder de Dios.
La palabra de Dios a Zorobabel fue: “No es con ejercito, ni con fuerza, sino con mi espíritu...”. La tarea que zorobabel tenía que llevar a cabo era titánica y Dios le advierte que si él descansaba en su habilidad para alcanzarla, el propósito no se lograría.
“No es con fuerza”, dice el Señor. Esta declaración de la fuerza hace referencia a un arco cuando está siendo estirado. El arco es un arma de guerra, un instrumento hecho de material que tiene su límite cuando se estira. Además de las limitaciones en el arco, hay limitaciones en la fuerza de la persona que estira el arco.
La fuerza humana o “instrumentos” humanos nunca serán suficientes para alcanzar los sueños de Dios. Cuando comparamos nuestra fuerza con la fuerza de Dios, no hay comparación, cuando comparamos nuestros “arcos” con el “arco de Bronce”, el arco de Dios, nuestros instrumentos son débiles, y con muchas limitaciones.
Dios también le dice a Zorobabel, “No es con ejercito”. Un ejército es un grupo de hombres, un grupo de soldados a la disposición de un capitán. La palabra ejército también puede ser interpretada como recursos, influencia, dones o habilidad. Nada de esto es suficiente le dice Dios a Zorobabel, necesitas el poder de Dios.
Es obvio que el Señor utilizará nuestras habilidades y recursos pero nunca serán suficientes, nos quedamos cortos cuando solo dependemos de ellos.
Si en este momento tu haces un inventario de tus recursos, habilidades e influencia y decides que puedes lograr el sueño que hay en tu corazón, ese es un sueño tuyo, esto de ninguna manera quiere decir que el sueño sea malo, hay sueños buenos que pueden ser logrados con solo nuestra habilidad y recursos.
Los sueños de Dios, en cambio, parecen imposibles de alcanzar cuando los comparamos con nuestra habilidad. Cuando logramos los sueños que Dios puso en nuestro corazón, nos damos cuenta que El es el digno de la gloria y el reconocimiento, nosotros solo somos instrumentos en sus manos.
Un día me encontraba leyendo en la sala de mi casa y llego mi hijo Adrián. El era pequeño aún y llevaba en sus manos un arco y una flecha, posicionó la flecha, estiro el arco y apunto hacia donde yo estaba. En ese momento pensé que me sacaría un ojo pero realmente la flecha ni siquiera llego a donde yo estaba. Después de eso le pedí el arco y le hice algunos ajustes. Al terminar salí con mi hijo al patio de la casa, le pedí que tomara el arco y se preparara para lanzar la flecha, pero antes de que lo hiciera puse mis manos encima de sus manos y juntos estiramos el arco. En el momento de lanzar la flecha voló mucho más alto y lejos que lo que él había logrado en su propia fuerza. La flecha cruzo el patio de nuestra casa y cayó del otro lado de la calle. Mi hijo estaba sorprendido de la hazaña.
Esto es lo que Dios quiere hacer con cada uno de nosotros. Seremos sorprendidos cuando El ponga sus manos sobre nuestro arco débil.
No importa cuan grande sea nuestro talento o nuestra habilidad, los sueños de Dios se alcanzan con el poder de Dios.
No importa que tan pocos o vastos sean nuestros recursos. Los sueños de Dios se alcanzan con los recursos de Dios.
¿Estás confiando en El?