
Comparo esta descripción con la vida de un crisitiano, y cual es la verdadera escencia del llamado de los que estamos caminando en Cristo. Realmente nuestro objetivo debe estar centrado en que no estaremos por mucho tiempo en esta tierra, por lo tanto nuestro paso por aquí debe ser liviano y rápido como el pueblo de Israel en el desierto, a quienes me los imagino sin mucho bulto ni equipajes para no estar cargando cosas innecesarias, ni tampoco se les pegue nada y que su dependencia solo sea de Dios.
Sin embargo esta descripción contradice la situación de muchos cristianos, ya que si volteamos a mirar y aún la gente de fuera que nos observa, ellos realmente dirían que estamos de paso??. Yo creo que no, ya que muchos afirmarían que nos hemos acomodado para quedarnos en este lugar y por un tiempo muy prolongado.
Otro detalle que encuentro importante en la vida de este viajante o peregrino es que justamente por estar en un lugar al cual no pertenece, es más probable que desconosca casi todo lo que se mueve en su entorno, por lo tanto necesitara de alguien, un guia tal vez, que le acompañe y le señale el camino a seguir, las costumbres, los comportamientos apropiados etc. Y si el viajante desconoce el idioma, será aún más dificil, como un bebé recien nacido que requiere asistencia aún para las cosas más sencillas.
Esta es una buena descripción de como debería ser nuestra situación con Cristo, debemos ser conscientes que no es posible avanzar siquiera un paso en este mundo, si no recibimos las instrucciones precisas de Aquel que conoce el camino.
Finalmente una última característica que también es importante y que experimente justo en mi último viaje, es que cuando estas de paso sabes que el tiempo es corto y por lo tanto deseas dar el 100% de tí en lo que tienes encomendado o planeado hacer, quieres aprovechar el tiempo al máximo. Igualmente debemos comprender que no podemos desprovechar las oportunidades que nos quedan de hacer la obra de Dios ya que nuestra permanencia en esta tierra es corta y no eterna porque pertenecemos a otro lugar.
"Peregrino soy en la tierra, no escondas de mí tus mandamientos" Salmo 119:19
"Peregrino soy en la tierra, no escondas de mí tus mandamientos" Salmo 119:19